Arrancaba a mi siguiente parada muy muy temprano. Entre el horario del vuelo, el tren al aeropuerto, preveer desvíos y hacer la maleta, creo que me levanté 3.30am. Alisté todo y en la misma estaba una chica en el hostel, alistándose para la siguiente parada en su ruta. Así que conversación más, conversación menos, decidimos irnos juntas a la estación del tren. Íbamos a diferentes lugares, ya no recuerdo a dónde iba ella, pero ella se quedó de un lado de la estación y yo pasé al otro lado porque eso fue lo que entendí hasta que ví pasar el tren al aeropuerto del otro lado :( Que bueno tener en cuenta los imprevistos porque el siguiente tren pasaba en 30 minutos. Aún así iba a buen tiempo al aeropuerto. Tampoco había una taquilla aunque tuviese un poco de sentido que hubiese alguien dado la hora, pero no entendí como comprar el ticket. Así que lo Googlee hasta que lo encontré pero me dió error en la transacción. Así que dije bueno me monto y veo como hago para pagar. Efectivamente en 30 minutos vino el siguiente tren. Iba súper súper lleno y para ese tren si que llegaron muchas más personas a la estación con maletas. Así que 1) tuve que asegurarme mi lugar y 2) ir casi aplastada todo el rato. Después de varias estaciones apareció una persona validando tickets, hablando en polaco creería yo, y cuando llegó mi turno bueno disculpecyo voy en inglés jeje. Expliqué mi situación, me dijo que si el pago dió un error, el sistema devolvía el dinero y el señor muy amablemente llevaba un posnet para cobrar, así que pagué. Mas allá de la mucha gente, se comenzaba a ver el amanecer. Muy linda vista, muy linda despedida de Polonia. El único lugar en el que no tenía una visita programada. Solo quise pasar por allí, y si que fue un lindo instinto. Volvería sin duda.